Como diría la poeta nicaragüense, Gioconda Belli, “amanece el día curvo de las mujeres”. Día de celebraciones en el que vamos a seguir demostrando nuestras capacidades, insistiendo en la necesidad de que, de una vez por todas, desaparezcan esas diferencias laborales, salariales, sociales y de género que, por desgracia, nos persiguen en nuestro día a día.

A pesar de la mirada distraída de las instituciones, de la administración y de la justicia, hoy vamos a seguir demostrando que estamos aquí caminando juntos, hombres y mujeres, codo con codo, recorriendo la ciudad que nos acoge y que hoy vamos a pisar con la huella firme de la solidaridad y la igualdad.

No queremos ir un paso más delante, pero tampoco un paso por detrás. Queremos lo que es nuestro, lo que por naturaleza nos corresponde, caminar al mismo nivel, a la misma altura. Con igual ritmo, sobre la idéntica ruta de la vida.

Dicen que “quien mueve las piernas, mueve el corazón”, pero el corazón también se mueve y se alimenta con las buenas voluntades. Por eso hoy, por treceavo año consecutivo, Serlicoop nos vuelve a dar la oportunidad de que Elda se ponga en pie, para calzarse sus zapatillas de caminar sobre la alegría, para celebrar el Día Internacional de la Mujer.

 Sacra Leal