Ayer fue el día de las Personas Mayores. De la Gente Grande. De las personas que construyeron con sus vidas la sociedad que hoy tenemos. Personas, que en esta pandemia han sido el colectivo más vulnerable.

Personas mayores, como menores, las hay de muchos tipos y clases. Personas mayores buenas, avaras, generosas, trabajadoras, cultas, incultas, educadas, maleducadas… personas mayores las hay de mil colores como personas en el mundo. Como personas se merecen respeto. Y si cabe, por los años vividos, las embestidas soportadas y los sacrificios hechos por conseguir lo que hoy somos, se merecen nuestro RESPETO. Se merecen nuestra GRATITUD. Se merecen BIENESTAR. BUEN TRATO.

Las personas mayores son el resultado de la experiencia y la tragedia. De la risa y el llanto. Son los cuidados desmesurados de los abuelos a los nietos y la entrega incondicional a la descendencia. Las personas mayores son arrugas en la piel y sabiduría en los años.

Las personas mayores, por serlo, se merecen nuestro RECONOCIMIENTO. Sea cual sea su vida. Porque la vida, llega un momento, que se vuelve un MILAGRO, y vivirla, disfrutando de cada momento es un REGALO que hay que apreciar. Las personas mayores nos enseñan eso y mucho más. Por eso, si cuando llegan a mayores pierden movilidad, autonomía, capacidad de decisión… deben estar acompañadas por una sociedad que GARANTICE y revierta en ellos todo el BIENESTAR generado como fruto de su historia e intrahistoria.

Hoy, las PERSONAS MAYORES merecen ser tratadas con RESPETO y DIGNIDAD. Cada cual, con su individualidad, atendiendo y respondiendo a sus necesidades. Respetando sus ritmos, sus deseos y sus vidas.

De las personas mayores aprendemos a vivir la vida a un ritmo diferente, a apreciar las cosas y relativizar. Las personas mayores nos aportan el equilibrio en una sociedad que aspira a la prisa. Algunas personas mayores, con su activismo viejijoven nos trasmiten su pasión por vivir y aprender, algunas personas mayores, con su dependencia nos enseñan a adaptarnos a las circunstancias, algunas personas mayores con su entrega y sabiduría nos legan cómo manejarnos en la economía (la macro y la micro); las personas mayores son nuestro patrimonio más sagrado. Al que hay que venerar porque son un TESORO que encierra la vida.

 

 

Berta Milán.